
Es muy común escuchar a varias personas que dicen con seguridad y firmeza que no toman agua para perder peso. Con miedo a retener líquidos, deciden desalojar los famosos dos litros de agua diarios y reemplazarlos por frutas y otros alimentos con contenido líquido, nunca llegando a consumir la debida cantidad de agua que sus cuerpos necesitan.
Sin embargo, lo cierto es que la realidad corre por otro camino diametralmente opuesto. El agua es esencial para perder peso, y excluir las cantidades adecuadas de agua que nuestro cuerpo necesita no sólo obstaculizará el proceso de adelgazamiento, sino que te traerá otros problemas.
