
Muchos conocen los efectos beneficiosos que tiene la sal: Se utiliza en la industria como conservante, se utiliza para la fabricación de jamones serranos, cocidos y muchos embutidos, ni digamos en la fabricación de quesos. La industria alimentaria recurre mucho a la sal en sus procesos de elaboración por la gran acción inhibidora del desarrollo de bacterias y como potenciador de sabores. Además estamos muy acostumbrados a ella…¿Verdad?
También sabemos que los médicos nos recomiendan la reducción en su consumo por las afecciones que provoca a nuestra salud, y que su consumo está limitado en aquellas personas que padecen hipertensión. El componente “nocivo” para nuestra salud es el sodio y lo pongo entre comillas porque el sodio participa en muchas de las reacciones metabólicas del organismo, por lo cual su presencia es fundamental, pero no en cantidades elevadas.