
Las personas, cuando tienen una enfermedad, necesitan ser tratadas, pero también es cierto que, si ellos no ponen de su parte, lo más seguro es que, pese al tratamiento, éstos recaigan cada dos por tres por culpa del mismo.
Por eso queremos avisaros que en el caso de los bulímicos la mayoría de las veces se requiere de una hospitalización para así vigilar en todo momento el que esa persona se provoque el vómito.
En estas ocasiones es para vigilar pero si se ve que por parte de la persona enferma hay voluntad y ganas de curarse el tratamiento puede seguirse en casa, aunque siempre con un estricto control por parte de profesionales y de la propia familia.