
Se termina el verano, y la vuelta al trabajo, al colegio, y a la rutina de un modo general, abren espacios a las prisas y a un nuevo ritmo de vida, más acelerado, con menos horas de sol, y con más desgaste físico y mental, tanto para los adultos como para los niños. Por esta razón, es necesario que la alimentación acompañe todo este cambio, aportando la suficiente energía para que nuestras defensas sean potenciadas y renovadas.
Es aconsejable que conozcamos los alimentos que pueden darnos una mejor salud, y que nos protejan de los resfriados, gripes y catarros que suelen ocurrir en esta época del año. Les presentamos una sopa : crema de zanahorias y calabacín.








