
Muchas veces cuando nos suena el despertador, después de intentar despistarnos y hacer como que no lo oímos, solemos levantarnos y comenzar la rutina. Apenas si tenemos tiempo para nada porque, normalmente, el despertador lo ponemos con el tiempo justo para todo lo que hacemos antes de irnos a trabajar.
Pero una de las cosas que nos olvidamos y que nos puede hacer que el cuerpo empiece con buen pie son unos estiramientos. Pero tranquilos que éstos no tienen que hacerse fuera de la cama ni de pie, pueden hacerse en la cama mismo y sólo tenemos que estirar las piernas todo lo que podamos, los brazos, la espalda, etc. Esto nos permitirá despertar los músculos y así prevenir de posibles lesiones.