
Creo que todos, en alguna ocasión de nuestra vida, pasamos por este problema, un problema que nos deja muy mal sabor de boca y seguramente malos recuerdos.
Cuando se es niño, sobre todo cuando vamos a un sitio nuevo, la ansiedad y las dudas sobre si uno va a ser aceptado o no es algo que hace que se tenga miedo, no por el hecho de estar en un sitio nuevo, sino porque tememos lo que otros niños, que otras personas, puedan pensar de nosotros, que podamos no caerles bien o que se burlen de nosotros por nuestros gustos, nuestra forma de ser, etc.
