
De niña sufría constantes dolores de oído ya que todo resfriado terminaba en uno. Después desaparecieron de mi vida para siempre pero el recuerdo me pone la piel de gallina porque con mucha razón se dice que un dolor de oídos solo puede compararse con un dolor de muelas.
Pero bien, que en los meses de verano el dolor de oídos es mucho mas frecuente y no por resfriados mal curados sino simplemente por la piscina. Se lo conoce como “dolor de oído de piscina” directamente y lo sufren quienes pasan los días de calor en el agua. No todos, pero suele pasar que la natación sea la culpable. Sucede que la acumulación de agua dentro del conducto auditivo facilita el desarrollo de gérmenes y la invasión de la piel del conducto produciendo una otitis externa.