
Vale, es normal que una mujer, hombre o un joven fumen porque, ahora, se le ve como algo normal, dentro de la normalidad que existe sobre el tabaco.
Pero en realidad lo que esa persona está haciendo, y disculpadme, es matándose él solito. El tabaco, a pesar de ser una adicción como las drogas, puede dejarse con mucha fuerza de voluntad y, de hecho, son muchos los que se quitan de fumar pero vuelven porque se aburren. Eso es fuerza de voluntad, si, pero también una tontería el volver, sobre todo cuando ya te has quitado de una adicción tan mala como es el tabaco.