
El germen de trigo es la fuente natural más rica en vitamina E, el antioxidante más potente que nos protege de los radicales libres y las secuelas degenerativas, como el envejecimiento precoz, aparte de sus virtudes nutritivas y medicinales contra el llamado colesterol “malo” y la arterioesclerosis, entre otros males.
Es beneficioso para cualquier persona pero especialmente en los estados carenciales relacionados con dietas inadecuadas o enfermedades que impiden la asimilación normal de los nutrientes así como en circunstancias en las que el organismo requiere un mayor aporte de proteínas: embarazo, crecimiento, infecciones crónicas, hemorragias, etc.