
Todos nos hemos quemado con el sol alguna vez. Porque quisimos broncearnos mas rápido y nos quedamos mucho tiempo en la playa, porque no nos dimos cuenta o porque nuestra piel no es morena y no tolera muy bien la radiación solar ultravioleta.
Estas quemaduras pueden ser de primer o de segundo grado. Las primeras son las mas superficiales, tal vez algo molestas el primer día, pero en definitiva terminan desapareciendo en 3 o 4 días sin ninguna consecuencia. Son rosadas y al tocarlas arden un poco pero no fastidian mucho. Por su parte, las quemaduras de segundo grado son mas profundas y afectan más la piel. Suelen formar ampollas y recién se curan después de una semana. Sí o sí, en ambos casos la piel se seca y se desprende revelando piel nueva.