
Los niños, por la cosa de ser niños, a menudo se alimentan de productos que no deberían tomar porque, a la larga, les puede desembocar en enfermedades que pueden llegar a ser muy peligrosas.
Una de esas enfermedades, que algunas veces suele ser heredada de sus padres, es el colesterol, síntoma de una mala alimentación y que puede llegar a ser mucho peor a la larga.
En los niños, el colesterol suele estar por debajo de los 170mg/dl por lo que, más de 200 mg ya sería un caso serie que tendría que tratarse para que no hubiera consecuencias a la larga en el pequeño.