
Sus saludables virtudes eran ya conocidas en la Antigüedad. Dicen que Genghis Khan , el célebre guerrero mongol del siglo XII, alimentaba a su invencible ejército con “Kumis” un tipo de leche fermentada ligeramente alcohólica con un sabor parecido a la cerveza que hoy en día es muy apreciado en los sanatorios de Rusia para combatir la tuberculosis.
Lo cierto es que los diversos estudios vienen desmotrando que un consumo abundante de yogurt puede disminuir el riesgo de desarrollar un cáncer de la vejiga urinaria. A ésta conclusión llega un estudio publicado en la revista The Journal of American Clinical Nutrition realizado por investigadores del prestigioso Karolisnka Institut de Estocolmo.