
Es posible que alguna vez te hayas encontrado en una situación en la cual tu cuerpo ha reaccionado de forma muy extraña: tu corazón se ha acelerado, te dolía el estómago y sentías un hormigueo por todas partes. Además, no podías estarte quieta ni dejar de pensar en eso que tenías que hacer o en lo que deberías haber hecho y sientes una presión en tu pecho que te impide respirar bien.
Pues eso es la ansiedad, estrés o que estás demasiado nervioso para tomarte las cosas con calma. Es muy normal que la gente pase por esos momentos y la mayoría de los nervios se van por si solos en unos minutos, pero hay gente que se encuentra con ellos y no sabe cómo afrontar la situación así que os hablaré desde mi propia experiencia.




