
Hace algunos años, cuando estudiaba en el instituto, mi profesor de biologÃa reprendió a un compañero porque estaba comiendo un chicle y, si bien no lo tenÃamos prohibido, si que nos comentó lo mal que hacÃamos al comer chicle.
El profesor nos explicó que al masticar el chicle lo que hacemos es producir saliva y activar el sistema digestivo de modo que, en el estómago, comenzaban a segregarse los lÃquidos corrosivos y, si éste está vacÃo, ese “ácido” podÃa hacer daño a las paredes del estómago.
Creo que fue eso mismo lo que hizo que en su clase nadie comiera chicle y también se redujo el consumo del chicle en toda la clase, quizás porque algo de razón llevaba.
Sin embargo, también se dice que los chicles, si te los tragas, estarán mucho tiempo en el estómago porque son malos y no se pueden digerir bien. Bueno, eso es falso. El estómago es lo bastante fuerte como para poder digerir el chicle si bien has de saber que es más difÃcil de digerir y, si se consumen muchos en un dÃa, podemos tener dolor de estómago unas horas (ya que al tener que ser más persistente, es posible que nos acabe doliendo por algo).
Lo que si es seguro es que a los niños pequeños hay que inculcarles que no es bueno comer demasiado chicle y tampoco tragárselo porque en ellos puede producirse un taponamiento y asfixiarlos.
ArtÃculos relacionados:
Archivado en: Vida Sana -
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Hace algunos años, cuando estudiaba en el instituto, mi profesor de biologÃa reprendió a un compañero porque estaba comiendo un chicle y, si bien no lo tenÃamos prohibido, si que nos comentó lo mal que hacÃamos al comer …
[...] Go here to see the original:Â Historias sobre el chicle | Vivir sano [...]